La batalle por la mente. Por Oscar Rodríguez
Una saga de Mirada Gremial sobre información, poder y construcción de la realidad. Viernes 21 de agosto: La caverna nunca desapareció: solo cambiaron las sombras
La batalla por la mente
Por: Oscar Rodríguez
Una saga de Mirada Gremial sobre información, poder y construcción de la realidad
¿Y si la batalla política más importante de nuestro tiempo estuviera ocurriendo antes de que decidamos qué pensar?
Mirada Gremial presenta La batalla por la mente, una saga de cinco entregas que propone recorrer una pregunta tan antigua como inquietante:
¿Por qué frente a una misma realidad podemos construir interpretaciones completamente diferentes?
El recorrido comienza hace más de dos mil años, dentro de la caverna de Platón, y llega hasta un presente en el que algoritmos e inteligencias artificiales comienzan a intervenir en nuestra relación cotidiana con la información.
En el camino atravesaremos a Michel Foucault y sus interrogantes sobre poder, vigilancia y construcción de subjetividades; observaremos la maquinaria propagandística de *Joseph Goebbels*; analizaremos la Infocracia de Byung-Chul Han y llegaremos a Nexus, de Yuval Noah Harari, para preguntarnos qué sucede cuando inteligencias no humanas comienzan a participar de nuestras redes de información.
Pero esta saga no pretende ser solamente un recorrido por autores.
Hay una hipótesis que atravesará las cinco entregas.
Una pregunta surgida de una inquietud personal:
¿Cómo puede ser que dos individuos, enfrentados aparentemente a una misma realidad, lleguen a percibirla de maneras completamente diferentes?
De esa pregunta surge una fórmula:
I + S + E = Pr → C
Información + Subjetividad + Entorno = Percepción de la realidad → Conocimiento.
No percibimos la realidad de manera neutra.
Recibimos información.
Mirada Gremial presenta La batalla por la mente, en cinco entregas, que propone recorrer una pregunta antigua e inquietante: ¿Por qué frente a una misma realidad podemos construir interpretaciones completamente diferentes?
La interpretamos desde nuestra historia, nuestras experiencias, emociones, conocimientos, valores y prejuicios.
Y lo hacemos dentro de un entorno social, cultural, económico y tecnológico determinado.
De esa interacción construimos aquello que entendemos como realidad.
Entonces aparece la pregunta política que recorrerá toda la saga:
Si nuestra percepción se construye de esta manera, ¿qué ocurre cuando alguien adquiere la capacidad de intervenir sobre la información que recibimos y sobre el entorno en el que la interpretamos?
La propaganda comprendió tempranamente el poder de la repetición y de las emociones.
Los medios masivos multiplicaron su alcance.
Las redes sociales incorporaron algoritmos capaces de seleccionar contenidos.
Las plataformas comenzaron a aprender de nuestros comportamientos.
Y ahora aparece algo nuevo:
inteligencias artificiales capaces de conversar con nosotros.
Sistemas a los que voluntariamente les contamos qué pensamos, qué buscamos, qué rechazamos y qué nos preocupa.
La pregunta ya no puede ser solamente quién controla los medios de comunicación.
Tenemos que comenzar a preguntarnos:
¿Quién selecciona aquello que vemos?
¿Por qué determinadas noticias llegan hasta nosotros y otras no?
¿Por qué el algoritmo insiste con algunos temas?
**¿Cuánto aprende de nuestras propias reacciones?
¿Puede nuestra subjetividad convertirse también en información?
Y, fundamentalmente:
¿qué ocurre cuando aquello que nos proporciona información comienza también a conocernos?
La batalla por la mente no parte de la idea de que exista una máquina omnipotente capaz de controlar nuestros pensamientos.
La hipótesis es más incómoda.
Quizás no sea necesario decirle a una persona qué debe pensar.
Quizás alcance con intervenir sobre los elementos a partir de los cuales construirá su propia conclusión.
Porque la batalla por la percepción puede comenzar mucho antes de la respuesta.
Puede comenzar determinando qué preguntas hacemos, qué información encontramos, qué problemas consideramos importantes y qué explicaciones llegamos a imaginar como posibles.
Durante cinco semanas vamos a seguir ese recorrido.
Desde las sombras proyectadas sobre la pared de una caverna hasta las pantallas que llevamos permanentemente en nuestros bolsillos.
Desde la propaganda dirigida a millones hasta la posibilidad de mensajes construidos para una sola persona.
Desde la vigilancia del cuerpo hasta la disputa por la subjetividad.
Desde la escasez de información hasta su sobreabundancia.
Desde el algoritmo que selecciona hasta la inteligencia artificial que conversa.
Cinco entregas.
Una misma pregunta:
¿Quién construye la realidad que creemos estar viendo?
Desde el próximo viernes en Mirada Gremial:
LA BATALLA POR LA MENTE
Primera entrega viernes 21 de agosto: La caverna nunca desapareció: solo cambiaron las sombras.