«Basta de alcahueterismo, basta de esperar a ver quién ejerce el poder para después correr rápidamente a pedir una audiencia con el presidente de la República para que no nos saque el 1212, para que podamos seguir recibiendo cosas del Estado, de los municipios. ¡Ahora!», cerró.
Inmediatamente después, el presidente de Argentinos Juniors y además vocal del Comité Ejecutivo de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), Cristian Malaspina, tuiteó: «No a las SAD en nuestros clubes. Solo recuerden la presencia que tuvieron nuestros clubes ayudando a nuestra sociedad en la pandemia. Un chico en un club es un chico menos en la calle».
Por su parte, el tesorero de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) y además presidente ejecutivo del Consejo Federal del Fútbol, Pablo Toviggino, citó el pasaje en radio de Cherquis Bialo con el siguiente mensaje: «Es la hora de mostrar públicamente el apoyo a Sergio Massa. Que cada uno de los clubes del fútbol argentino se manifieste en defensa de sus Instituciones. NO A LAS SAD. No a la privatización del fútbol. Vamos Sergio querido, fuerza compañero. Te necesita un país. Massa presidente».
Y así, una a una, decenas de instituciones del fútbol nacional decidieron compartir esa postura y manifestarla en las redes sociales a través de comunicados, ante el peligro que significaría la asunción de un candidato que se manifestó en más de una ocasión a favor de la privatización del fútbol, con todo lo que eso implicaría: la eliminación del rol primordial que cumplen las instituciones deportivas en la República Argentina desde sus fundaciones -algunas inclusive desde finales del siglo XIX-, que tienen que ver con la contención social y la inclusión fundamentalmente de los chicos más desprotegidos por el sistema, nunca persiguiendo un fin lucrativo.
LO QUE HABÍA DICHO MILEI
«A mí me gusta el modelo inglés, no les va mal. La pregunta es cómo se financia. Las sociedades anónimas, de hecho, tienen clubes que cotizan en bolsa y todo», había dicho el candidato de LLA en una entrevista con Alejandro Fantino.
Cuando se le consultó acerca de la hipotética posibilidad de que los clubes pasen de manos de los socios a manos de un «capital árabe o francés», el economista respondió: «¿A quién carajo le importa quién es (el dueño) si le ganás a River cinco a cero y sos campeón del mundo? ¿O preferís seguir en esta miseria que tenemos cada vez de fútbol de peor calidad? ¿Cómo nos va cada vez que salimos afuera de la Argentina?». «¿Vos preferís perder 4 a 0 contra el Milan pero decir ‘soy nacional y popular? ¿Antes que pegarle un baile de novela?'», cerró.
A principios de este año, la AFA se había manifestado a través de un comunicado de manera explícita en contra de ese modelo privatizador. «Resulta difícil de entender cómo es posible que aún no valoremos completamente a nuestros clubes e intentemos seguir copiando modelos que no son aplicables a nuestras realidades. ¿Acaso muchos clubes en el mundo brindan a sus comunidades lo que nos dan los nuestros? ¿Abren sus puertas en caso de una emergencia sanitaria?», habían escrito en aquel momento y agregado: «Nunca debemos olvidar que nuestros clubes son asociaciones civiles sin fines de lucro que tienen un deporte federado como el fútbol, pero que también cuentan con otras actividades deportivas, federadas y no federadas (muchas de ellas culturales), con gran contención social para su comunidad».
Ahora son los clubes los que tienen la palabra, en la previa del balotaje del domingo 19 de noviembre que también enfrenta dos modelos opuestos que afectan directamente al fútbol, componente fundamental en el ADN de los argentinos.