Política

¿Sueña Milei con ovejas endeudadas? Por Maximiliano Borches

¿Sueña Milei con ovejas endeudadas?

Por Maximiliano Borches Periodista

Fuente: https://adnpopulares.com/

Ya no alcanza ni para tomarse una cerveza entre cuatro. Ya nadie se salva solo. Ya nadie se salva. Ya nadie. Mientras los onocentauros libertarios prosiguen con su sádica bacanal de sometimiento colectivo, ilusionados con el control de panópticos digitales, lo personal poco a poco se convierte en económico, y la desesperación adquiere el patetismo trágico de un cuadro de Goya.

A consecuencia del modelo económico que impone el gobierno de los hermanos de perros fantasmas, la tragedia social argentina se acentúa con las astronómicas tasas de endeudamiento familiar, que afecta directamente a unos 20 millones de argentinos, de los cuales casi 6 (seis) millones son morosos.

Según detalla el último informe del Instituto de Estadísticas y Tendencias Sociales y Económicas (IETSE), en el presente mes de agosto el 28,4% de los hogares endeudados acumulaba más de tres deudas, frente al 23,5% registrado en marzo y al 12% de mayo de 2025.

Más del 92% de los hogares argentinos tiene deudas y crece la morosidad, la deuda argentina supera los 100 mil millones de dólares. La deuda externa global del sector privado (empresas) en Argentina alcanzó los 112.716 millones de dólares al término del primer trimestre de 2026, según los registros oficiales informados por el Banco Central de la República Argentina (BCRA).

En este sentido, uno de los datos más preocupantes está vinculado con la capacidad de pago: el 88,9% de las deudas relevadas se encuentra impaga o incumplida, mientras que el 41,3% ya ingresó en instancia judicial. Además, apenas el 11,1% de las obligaciones se mantiene en condición regular.

La presión de las obligaciones también impacta directamente sobre los ingresos familiares. El informe indicó que el 44% de los hogares destina más de la mitad de sus ingresos mensuales al pago de deudas, una proporción que en marzo era del 38%.

A su vez, el crédito comenzó a utilizarse cada vez más para cubrir gastos esenciales: el 62,5% del uso de las tarjetas de crédito está destinado a la compra de alimentos, según el relevamiento. Para el IETSE, este fenómeno refleja que el endeudamiento dejó de estar asociado únicamente a consumos extraordinarios y pasó a funcionar como un complemento de ingresos insuficientes.

El informe también remarcó que el 49,3% de las obligaciones detectadas queda fuera de los registros tradicionales del Banco Central, ya que incluye deudas por alquileres, fiado en comercios, impuestos, servicios, préstamos informales y otros compromisos.

Como si todo esto fuera poco, el 47,5% de los hogares considera que no podrá afrontar todas sus deudas, mientras que un 15% ni siquiera logra proyectar cuál será su situación financiera. El IETSE concluyó que el país atraviesa un proceso de sobreendeudamiento de los hogares con características estructurales, que afecta el consumo, el ingreso disponible y la capacidad de recuperación económica.

Se me hace cuento pensar que 1932 Enrique Cadícamo escribió la letra del tango “Al mundo le falta un tornillo”. Quizá ya había pensado (o presentido) que el 2000 finalmente nos encontraría dominados, o peor aún, aquella “Década Infame” y los años de la gran depresión, terminó siendo una especie de super década que continúa en el 2026, con algunos momentos luminosos de hermosos sueños.

Lo cierto es que en el 1932 (y no en 2026) Cadícamo escribió:

Todo el mundo está en la estufa
Triste, amargao y sin garufa
Melancolico y cortado

Se acabaron los robustos
Si hasta yo, que daba gusto
¡cuatro kilos he bajado!

Hoy no hay guita ni de asalto
Y el puchero está tan alto
Que hay que usar el trampolín

Si habrá crisis, bronca y hambre
Que el que compra diez de fiambre
Hoy se morfa hasta el piolín

Hoy se vive de prepo
Y se duerme apurado
Y la chiva hasta a Cristo
Se la han afeitao

Hoy se lleva a empeñar

Al amigo más fiel
Nadie invita a morfar
Todo el mundo en el riel

Al mundo le falta un tornillo
Que venga un mecánico
Pa’ ver si lo puede arreglar

¿Qué sucede?… ¡mama mía!
Se cayó la estantería
O San Pedro abrió el portón

La creación anda a las piñas
Y de pura arrebatiña
Apoliya sin colchón

El ladrón es hoy decente
A la fuerza se ha hecho gente
Va no encuentra a quién robar

Y el honrao se ha vuelto chorro
Porque en su fiebre de ahorro
Él se «afana» por guardar

Al Mundo Le Falta un Tornillo

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