Lo últimoMirada Recomendada

Análisis de la derrota sin poemas de autoayuda. Por Aldo Duzdevich

Fuente: APU Agencia Paco Urondo

Por Aldo Duzdevich

Acallados un poco los heroicos llamados a la resistencia contra los nazis, las frases de Gramsci, y la repetición hasta el infinito del poema de autoayuda que Paco Urondo nunca escribió, me dispongo hacer algunos comentarios sobre la elección y lo que se viene.

La primer semana de una derrota es la de las catarsis, autocríticas, pases de facturas, y juramentos de salir a la calle a convencer a los que no nos votaron y hacer todo lo que no hicimos en cuatro años. Ahora, el progresismo al que felizmente pertenecemos, nos agrega la parte Gramsci y textos de auto-ayuda de abrazarnos, decirnos que somos moralmente superiores, que el pueblo se equivoca y nosotros no, etc etc.. Hasta que, como en el don Pirulero, cada cual vuelva a atender su juego.

La proeza que debemos reconocer

Mi última nota el día del balotaje la titulé “Sergio hoy te convertís en héroe”. Y, ratifico lo que escribí. Sabiendo que todas las encuestas nos daban mal, pero que era necesario creer en el milagro.

Sergio Massa arrancó con el 21% en las PASO, llegó al 36 en la general y al 44% en el balotaje. Sin ninguna duda, hizo una excelente campaña que permitió más que duplicar sus votos iniciales.

Pero estaba claro el 22 de octubre, que el 24% de Bullrich había votado con la consigna “terminar con el kirchnerismo”, y algo similar pasaba con los votos de Schiaretti, por lo cual era difícil imaginar, de donde íbamos a cosechar votos para llegar al 51%.

Y, al 30% de Milei se sumaron casi integramente de los votantes de Bullrich y Schiaretti, referenciados en un gorilismo ancestral anti-peronista/kirchnerista.

Como vivimos en un país exitista, donde Messi pasa de ser Dios a pecho frio en solo 90 minutos , hoy la mayoría está dando vuelta rápidamente la página de Massa, incluyendo él mismo, que balbuceó algo así como una retirada de la vida política. Pero de la política, como del espionaje, nadie se retira nunca, y menos a los 51 años como Massa. Es cierto, que el paso de héroe candidato a líder, por ahora parece lejano.

El aluvión que no vimos venir

Un ejercicio que hice el 19 a la noche, fue mirar por la tele las caras de los partidarios de Milei en el Obelisco y afuera del hotel Libertador.

A diferencia de aquel festejo del PRO en 2015 en Costa Salguero, con un salón colmado de chicas rubias y chetos de Barrio Norte, este domingo las caras eran muy diferentes. Eran gente de abajo, jóvenes de barrio, rostros de rasgos provincianos, que en otro momento estarían festejando un triunfo del peronismo.

Esa composición básicamente juvenil de sectores populares, la fuimos descubriendo en la campaña cuando los compañeros profesores de secundarios barriales te decían “acá gana Milei 16 a 1”, o cuando un dirigente de UOCRA que estaba militando para Massa, nos contaba “los muchachos están porfiados nos los podemos convencer”.

Y mientras los jóvenes del Nacional Buenos Aires y el Pellegrini, donde concurren los hijos de la elite intelectual porteña, nos vivaban, en las secundarias públicas de las periferias, Milei arrasaba.

Los de afuera del sistema. Los que en la pandemia, no cobraban un sueldo estatal todos los meses sin salir de su casa. Los que viven del rebusque. Las pibas que laburan en un súper, y viven con miedo a los chorros, cuando van o vienen del trabajo. La kiosquera del barrio que la asaltaron cinco veces, y nos escucha decir que hay que entender al delincuente, porque es un desposeído. Los copitos…la pibita de 18 años detenida en Salta por amenazar a Sergio por Instagram…no son los hijos de la oligarquía que formaban los Comandos Civiles en el 55, son pibes de los sectores marginales los que nos quieren matar. Es el famoso odio de clase, pero volcado hacia los que supuestamente los representamos.

Me permito tomar unos párrafos de la brillante nota “La autocrítica es el primer paso para reorganizar al peronismo”, de mi amigo Aritz Recalde, que dicho sea de paso, ojala tuviéramos intelectuales como él hablando en C5N .

Dice Aritz: “Hicimos campaña defendiendo el Estado cuando lo gestionamos mal. La gente le cobró al oficialismo los problemas de la educación, de la salud y de la seguridad pública que arrastran décadas.”

“A los problemas económicos, sociales y políticos le sumamos la decisión de querer imponerle al país una identidad cultural progresista de clase media, bien típica de la Ciudad de Buenos Aires.”

“El pueblo federal no entendió, ni adhirió a ese mensaje. Por el contrario, lo consideró negativo, irritativo y distante a su realidad cotidiana y a su forma de vida familiar.”

“Perdimos la batalla semántica y de sentido. El progresismo sostuvo que la agenda de seguridad es de la derecha. Que el valor del sacrificio del trabajador es de la derecha. Que el esfuerzo de la clase media y su orgullo meritocratico son de la derecha. Que la gestión eficiente del Estado, que la honestidad y la transparencia son de la derecha. Se sostuvo que las religiones y los cultos son identidades de la derecha y que debíamos modernizar al país en una dicotomía de civilización y barbarie.”

Algo pasó en la Argentina profunda, Aritz nos deja varios títulos para seguir analizando en futuros debates internos.

Lo mejor suele ser enemigo de lo bueno

Estos cuatro años de gobierno de Alberto, no fueron buenos. Ademas del regalito de Macri de los 45 mil palos con el fondo, tuvimos la pandemia, la guerra, la sequía. Pero fundamentalmente tuvimos una interna paralizante entre Cristina y Alberto que no condujo a ningún lugar. Esto llevó también a dar rienda suelta a una bullanguera oposición interna, que fue contra Alberto y luego durante un par de meses, contra nuestro candidato Sergio Massa.

Y claro, que había motivos para criticar en voz alta. Pero como lo demuestra el desenlace con Milei en la presidencia; aplica la frase de Perón “lo mejor suele ser enemigo de lo bueno”, y con todos los defectos y criticas, yo no tengo ninguna duda, que nuestro gobierno fue cien veces mejor que la catástrofe que se avecina.

Ajuste rápido y furioso

Las principales victimas de las derrotas del campo popular no somos los militantes como muchos creen. Las victimas son el pueblo de a pie, en especial los sectores mas humildes, muchos de quienes justamente votaron a Milei.

Por ese ombliguismo tan típico de nuestros sectores progres porteños, escuchamos muchas voces muy preocupadas por el ESI, el predio de la ESMA, el matrimonio igualitario, los derechos de las diversidades. Todos temas que seguramente serán bombardeados por el gobierno libertario, pero la realidad es que las primeras victimas que se va a cobrar Milei son los siete millones de jubilados, y parte los obreros de la construcción.

No hace falta ser economista de Harvard para interpretar que lo que propone Milei de bajar el gasto publico en forma de “schock sin gradualismo” , solo se puede lograr, en primer lugar bajando jubilaciones y pensiones que representan casi el 50% del gasto público nacional.

Ademas de reducir los sueldos estatales, paralizar la obra publica, eliminar subsidios de luz, gas y transporte, y reducir las transferencias a las provincias. Con todo esto, ni se arrima a la meta que propuso en su plataforma electoral de reducir el gasto publico un 15% del PBI o sea unos 75 mil millones de dólares.

Milei ya anunció que no sabe si va a pagar sueldos y aguinaldos estatales en diciembre. Las jubilaciones y los sueldos públicos ni siquiera es necesario recortarlos. Es suficiente con postergar su pago, y congelarlos en simultaneo con devaluación e inflación de por medio.

Piensa también, producir un aumento de tarifas que supere a los indices de inflación y restringir las transferencias a las provincias para obligarlas a compartir las medidas de ajuste.

Ese discurso de Milei que “esta vez el ajuste lo va a pagar la política” es saraza para la tribuna. Es posible bajar a cero, los sueldos de diputados, senadores y todos los empleados del Congreso Nacional, eso representa apenas el 0,4 % del presupuesto nacional.

El rubro Servicios Sociales representa el 68%, que incluye Jubilaciones 46%, Promoción Social (planes y otros) 6%, Salud 4%, Educación y Cultura 7% , y otros ítems. Con estos pocos números, queda claro que cualquier ajuste, para que tenga impacto, debe recaer sobre el Gasto Social.

Y todo esto, sin contabilizar el impacto negativo en el empleo y la actividad económica que significa la paralización completa de la obra publica.

Tampoco puse en la descripción las privatizaciones de entes y empresas porque eso les va a llevar más tiempo.

Como vemos, la preocupación por la ESI o el DNI X, seguramente es importante, pero no son comparable con el drama que van a vivir nuestros siete millones de jubilados y miles de trabajadores de la construcción si esta locura se lleva adelante.

Y aquí volvemos a la frase “lo mejor suele ser enemigo de lo bueno” . Todas las criticas con razón que se le puedan hacer a nuestro gobierno, y al plan que pensaba implementar Sergio Massa no tienen punto de comparación con lo que vamos a enfrentar dentro de pocos días.

La casta no es el otro

Uno de los autores preferidos de Javier Milei es Murray Rothbard, un economista y teórico estadounidense fundador del Partido Libertario. De él toma Milei la frase: «El Estado es una organización mafiosa.”

El politólogo español Miguel Anxo Bastos Boubeta hace un interesante análisis sobre el pensamiento político de Murray Rothbard: “Rothbard describe la cara más brutal del estado al afirmar que el estado no es más que una mafia o un conjunto de bandidos protegidos por ideologías legitimadoras que le dan respetabilidad.”

De esta visión del estado Rothbard, deriva una teoría de las clases sociales que curiosamente comparte sus orígenes con la teoría marxista del estado , aunque no sus conclusiones.

“Rothbard y Marx comparten la idea , según la cual en toda sociedad hay dos grandes clases, una explotadora y otra explotada. La diferencia es que para Rothbard las clases se definen en relación al estado mientras que en Marx se definen en relación a la posesión de los medios de producción.”

“Rothbard define a una élite legitimada intelectualmente para gobernar que usa el aparato del estado en su provecho a costa de los ciudadanos . Tal élite sería la beneficiaria de la existencia del estado monopolista y buscaría la alianza de otros estratos sociales como la burocracia y los intelectuales adictos a los que beneficiaría para llevar a cabo sus propósitos.”

Milei traducirá este concepto en la palabra “casta”. Que no está referida exclusivamente a la clase política o “los políticos”, sino que engloba en general a todos los que viven en forma directa o indirecta del presupuesto estatal: la clase política, la burocracia estatal, los beneficiarios de los planes, los empresarios contratistas del estado y los intelectuales que la legitiman.

Vuelve Cristina

El salvaje ajuste libertario hace prever mucha conflictividad social, especialmente con los gremios de estatales y los movimientos sociales.

Los gobernadores peronistas del interior, más sus aliados de Salta, Rio Negro, Neuquén y Misiones, van a alambrar sus provincias para tratar de aguantar el ajuste. Y seguramente buscaran pactar con los gobernadores de JxC, una estrategia defensiva común. Estrategia que, necesariamente va a tener su correlato de negociación con LLA en el Congreso Nacional.

Axel Kiciloff le toca gobernar la provincia mas numerosa, y donde más se va a sentir el impacto de las medidas de ajuste que tome Milei. Pero además PBA ha requerido siempre algún tipo de ayuda extra del tesoro nacional, y Milei ha dicho que va a cortar cualquier tipo de fondos extra-coparticipación a las provincias. Por lo tanto Axel, como todos los gobernadores, no solo no puede ponerse al frente de la oposición, sino que además tiene que intentar andar bien, y negociar con Milei, para que no lo ahorquen tanto.

Los gremios del sector privado, nucleados en la CGT, van hacer lo que mejor conocen, defender la actividad de su sector, el salario de sus afiliados y el manejo de las obras sociales.

Sergio Massa, ya manifestó dar un paso al costado. Aunque un sector gremial planteó que tiene que liderar la oposición, la realidad es que Sergio no tiene, ni intendencias, ni gobernadores (salvo Sáez de Salta) y tampoco pudo poner diputados o senadores propios, eso le quita espalda para poder asumir un liderazgo de conjunto, como lo hubiese hecho desde la presidencia.

La pregunta es quien va a liderar la oposición o lo que muchos llaman resistencia. Naturalmente el núcleo de oposición política a Miliei va a estar en las calles y el Congreso Nacional.

Digamos que previendo este desenlace, quienes han poblado las listas de diputados y senadores de UP ha sido La Cámpora, que tendrá sus dos principales referentes: Máximo en Diputados y Wado en Senadores. Así que es de suponer, ambos estarán dirigiendo sendos bloques con el apoyo de CFK.

Es decir, lo que se perfila como la Resistencia, tendrá como protagonistas principales a La Cámpora, el Evita, Grabois, la CTA, los colectivos feministas y LTGB, y las organizaciones de DDHH, en alianza con el FIT de Myriam Bregman que recupera su protagonismo.

Todos bajo el paraguas político de Cristina quien ya manifestó que no se retira, sino que va a seguir militando desde el llano.

La lucha que se avecina no dejará mucho espacio para autocríticas, ni para que surgan nuevos dirigentes que expresen al desarticulado y disperso peronismo del llano.

Consenso líquido

La buena noticia es que el desencanto con Milei va a llegar pronto. En el universo líquido de la post-modernidad las lealtades electorales son cada vez mas volátiles. Boric ganó en Chile y a los pocos meses perdió el plesbicito de la constituyente. Preto en Colombia ya tuvo una derrota electoral en las intermedias. Dos años hasta la renovación de diputados pasan volando.

Claro que el daño en dos años puede ser muy grave e irreparable en algunos aspectos. Tal vez estos golpes nos sirvan para reflexionar, y cambiar las cosas que son necesarias cambiar.

El pensamiento de Perón, la Doctrina Peronista, actualizada en las encíclicas del Papa Francisco es un cuerpo de ideas que tienen absoluta vigencia y se presentan como real solución a los problemas argentinos y de la humanidad . Pero, lamentablemente hoy no hay dirigentes que las encarnen y corporicen.

No pierdo la fe de que nuevos brazos levanten las viejas banderas, las actualicen y las lleven a la victoria.

A los más viejos, nos queda la tarea de revisar nuestros errores del pasado, para permitir que los jóvenes aprendan del error ajeno, y no del propio que llega tarde y cuesta caro.

«Y mientras los jóvenes del Nacional Buenos Aires y el Pellegrini, donde concurren los hijos de la elite intelectual porteña, nos vivaban, en las secundarias públicas de las periferias, Milei arrasaba»

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *