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Cuando el abandono también es una decisión política

Desde hace meses, el desborde de las cámaras cloacales afecta a quienes transitan la Plaza de la Estación Coghlan y a quienes concurren a la Biblioteca Popular Amigos de la Estación Coghlan

Cuando el abandono también es una decisión política

Hay situaciones que no admiten más excusas. Desde hace tiempo, el desborde de las cámaras cloacales genera una situación de insalubridad que afecta a quienes transitan la Plaza de la Estación Coghlan y a quienes participan diariamente de las actividades de la Biblioteca Popular Amigos de la Estación Coghlan. Olores nauseabundos, líquidos cloacales y un deterioro permanente del entorno no pueden naturalizarse.

Lo más grave no es solamente el problema sanitario. Lo verdaderamente escandaloso es la indiferencia del Estado.

Mientras AYSA no ejecuta las obras necesarias, Trenes Argentinos —que se adjudica la jurisdicción sobre los terrenos de la plaza y la infraestructura ferroviaria— tampoco ofrece una solución a un problema vinculado con los desagües cloacales de la estación. Entre competencias que se discuten y responsabilidades que nadie asume, los vecinos quedan abandonados.

Y en ese abandono también tiene responsabilidades el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Jorge Macri no puede mirar para otro lado cuando un espacio público y un centro cultural de enorme valor comunitario permanecen rodeados por un foco de insalubridad. Gobernar también significa articular entre organismos, exigir respuestas y garantizar condiciones dignas para quienes viven y construyen comunidad.

Mientras se destinan recursos a campañas de imagen y políticas de seguridad con fuerte impacto mediático, una biblioteca popular —patrimonio cultural del barrio y punto de encuentro de cientos de vecinos— convive con un problema sanitario que degrada el espacio público y pone en riesgo la salud de quienes lo utilizan.

Las bibliotecas populares sostienen la educación, la cultura y la participación ciudadana. Merecen respeto, inversión y protección, no abandono.

Desde Bibliotecas populares en lucha exigimos que AYSA, Trenes Argentinos y el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires dejen de eludir responsabilidades y actúen de manera inmediata. La salud pública, el patrimonio cultural y la dignidad de los vecinos no pueden seguir siendo víctimas de la desidia estatal.

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